El ligero aroma a humo que otorga el asado con leña de encina, hace que este pimiento leonés se diferencie de otros productos de huerta similares. En la localidad de Carracedelo, en la comarca del Bierzo, se cultiva esta variedad característica de la zona. Una vez recolectados los pimientos a finales de agosto, se asan con fuego de leña y se pelan a mano, siguiendo el proceso artesanal tradicional. Se pueden tomar solos o en ensalada. Acompañan bien todo tipo de platos, pero se recomienda comerlos principalmente con a bonito, ventresca o anchoas.