De la misma manera que un buen vino puede ganar con los años, el bonito del norte marinado en aceite de oliva también se beneficia del paso del tiempo. Conscientes de esta realidad, Ortiz reserva parte de sus conservas de esta especie con el fin de que maduren durante un periodo mínimo de 12 meses. El resultado es un bonito aún más sabroso y de textura igualmente jugosa. En este caso, la mejor manera de saborear todas sus cualidades es tomándolo solo.