De oliveras situadas a más de 1,000 metros sobre el nivel del mar, en el parque natural de las Sierras Subbéticas, se obtiene este aceite frutado intenso de aceituna verde, cuyo aroma recuerda a tomate, hierba y manzana. Su sabor dulce evoluciona en boca hacia notas amargas y hasta ligeramente picantes.
La calidad de este aceite, elaborado a partir de las variedades Hojiblanca y Picuda, se ha visto reconocida con numerosos premios y menciones a nivel nacional y internacional. Entre otros, destacan el primer premio del Ministerio de Agricultura en la categoría de frutados verdes dulces obtenido en los años 2003 y 2004, la medalla de oro en su categoría en el Concurso Internacional de Los Ángeles el año 2004 o la medalla de plata en el International Olive Oil Award celebrado en Suiza.
