Se obtiene de cerdos ibéricos alimentados en el campo -es decir, no en instalaciones cerradas- con piensos totalmente naturales. Se trata de un producto excelente pero, como es lógico, de calidad ligeramente inferior al jamón ibérico de bellota. Este manjar apetitoso, con un periodo de curación mínimo de 30 meses, ha sido elaborado artesanalmente el pleno corazón de Guijuelo por la tercera generación de una empresa familiar que respeta los procedimientos tradicionales.
El jamón se entrega envuelto en una funda, dentro de una caja de cartón. El jamonero de la foto no está incluído.
7,5 kg aprox.