Tiernas, deliciosas y de piel fina, estas habitas son ideales para guisar o como guarnición. Entre los platos más conocidos que incorporan este producto, destacan las habitas salteadas con jamón ibérico o botifarra negra. En verano son muy recomendables en ensalada, acompañadas de unas hojas de menta y aliñadas con un buen chorro de aceite de oliva virgen extra o incluso algún aceite aromático.