Los que conocéis la trayectoria de Delinostrum y seguís este blog, ya sabéis que nos importan todos los aspectos de nuestro trabajo que tienen un impacto en nuestro entorno. Por ello, si los productos gourmet que escogemos para confeccionar nuestros lotes y cestas de Navidad hablan de valores como la calidad, la honestidad o la originalidad, pensamos que todavía podemos ir un paso más lejos e incluir la palabra compromiso social.

En este sentido, llevamos varios años colaborando de una manera muy estrecha con una empresa del tercer sector que se encarga de ayudarnos a preparar nuestros lotes y cestas cuando se acerca la Navidad. Por un lado, realizan un trabajo estupendo y cada año consiguen contagiarnos su optimismo y entusiasmo. Por otro lado, contribuimos a que esta fundación consiga mejorar la vida de las personas con algún grado de discapacidad psíquica que acuden a su taller-escuela cada día para ser y sentirse útiles a través de su trabajo.

En la misma línea, hemos vuelto a colaborar con un proveedor que también realiza una labor social destacable. Se trata de la Associació Alba, entidad social que trabaja en favor de la integración de personas con dificultades y enfermedades mentales en Tàrrega (Lleida). Entre las varias iniciativas que llevan a cabo, nosotros nos quedamos con la dedicada a la elaboración de barquillos y galletas artesanas que comercializan bajo la marca El Rosal.

Aunque esta fundación es relativamente joven, la marca El Rosal está ya a punto de cumplir los 100 años de vida. Josep Serra fundó el obrador en 1920. Las galletas y barquillos El Rosal pronto se popularizaron gracias a la calidad de los ingredientes empleados en la elaboración. Cuando su hijo Lluis Serra decidió jubilarse en el 2001, ofreció a la asociación la posibilidad de dar continuidad al obrador y a la marca.

La asociación ha aprovechado estos años para renovar el obrador y relanzar la marca ampliando la gama de productos. Lo único que no ha variado es su carácter artesanal -cada galleta se hace a mano, una a una- y la receta original, que se niegan a desvelar. El resultado es un barquillo sabroso y crujiente con un exquisito aroma a vainilla que lo hace especialmente apetecible como acompañamiento de frutas, helados o café. Cabe destacar que su producto estrella son los arrugados, un barquillo “imperfecto”, convertido en una deliciosa bola de galleta bañada de chocolate.

Nosotros hemos incorporado los arrugados de chocolate y los cubanitos en varios de nuestros lotes de Navidad. Os animamos a probarlos y contribuir a hacer más grande este proyecto de marcado carácter social.